viernes, 14 de febrero de 2014

Cien Años de Soledad (fragmento)

En marzo volvieron los gitanos. Esta vez llevaban un catalejo y una lupa del tamaño de un tambor, que exhibieron como el último descubrimiento de los judíos de Amsterdam. Sentaron una gitana en un extremo de la aldea e instalaron el catalejo a la entrada de la carpa. Mediante el pago de cinco reales, la gente se asomaba al catalejo y veía a la gitana al alcance de su mano. <La ciencia ha eliminado las distancias>, pregonaba Melquíades. <Dentro de poco, el hombre podrá ver lo que ocurre en cualquier lugar de la tierra, sin moverse de su casa.>

Cien Años de Soledad, Gabriel Garcia Marquez

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