jueves, 5 de marzo de 2015

Confluir

Todos somos de acuerdo a la energía que traemos y dependiendo de nuestra energía y a las heridas de la infancia que traemos, en lugar de relacionarnos con las otras personas las evitamos.

El primer paso para identificar nuestra manera de relacionarnos y evitarnos es reconocer nuestra naturaleza, es decir, si somos introvertidos o extrovertidos, si al llegar a una fiesta lo primero que hacemos es buscar una esquina o mezclarnos rápidamente y volvernos el alma de la fiesta,

Confluir es una forma de relacionarse esto nos permite adaptarnos, aprender a integrarnos y a encajar. Hay dos formas de actuar, la parte pasiva es aprender a adaptarse y la activa es buscar que el mundo se adapte a nosotros. Cuando hay balance entre el primero y el segundo por un lado buscamos adaptamos y luego buscamos enriquecer. 

Hay problemas de desbalance cuando para embonar empezamos a renunciar a lo que somos a lo que nos gusta y no lo que no nos gusta y si se sale de control la necesidad de complacer nos lleva a mutilarnos y a olvidarnos de uno mismo.

Si tengo claro que confluir en exceso es mi naturaleza, tengo que ponerme limites internos. Y tengo que trabajar con la autoconfianza y la individualización para no ser confluente en extremos, porque se puede llegar a generar masoquismo en extremo.

Cuando tenemos miedo al abandono y al rechazo nos volvemos confluentes en exceso y empezamos a renunciar a lo que somos por estar en una relación y ese impulso de complacer se sale de control, te desdibujas para ser un simbionte con el otro y después de esto es más difícil volverte a encontrar.
Para cambiar esta naturaleza lo primero que se tiene que hacer es encontrar la fuerza en uno mismo para decir que no cuando algo no te gusta, aprender a decir lo que pienso y lo que quiero y para poder lograr esto tengo que descubrir que es lo que quiero.

Empezar a darme cuenta que soy un ser diferente y que esto no tiene nada de malo, con gustos, con opiniones y con planes distintos después de esto puedo comenzar a poner límites.

Desde las heridas no podemos responderle mundo nos limitamos a reaccionar ante él.

0 comentarios:

Publicar un comentario

Suscribirse a Enviar comentarios [Atom]

<< Inicio