Carta para mi hija
¡Nena linda!
Te ama, tu mami.
Hola pequeña, te escribo esto a tus 29 semanas de gestación. ¿¡Puedes creerlo!? Ni yo lo puedo creer, pesas más de un kilo ahora y se puede ver tu carita en el ultrasonido, nos dijeron que eras niña desde hace unos meses atrás, a los 3 para ser exactos y ya hasta escogimos tu nombre. Estamos felices de que pronto te vamos a conocer, tengo tanta emoción y la verdad un poco de miedo, tengo miedo de no ser buena madre para ti. Mis primeros miedos es no saber qué hacer cuando llores, como voy a cambiar tu pañalito, como te voy a bañar y sobre todo si voy a ser capaz de alimentarte. Y eso por mencionar unos cuantos miedos inmediatos porque hay muchos más, desde el momento del parto, yo quiero que todo salga bien para ti, esa es mi principal preocupación, no me importa tanto si me va a doler mucho o poco, solo quiero estar lista para cuando tu llegues, sé que vas a necesitar muchos cuidados y solo quiero poder atenderlos bien.
Cuando vi tu carita por primera vez me preguntaba a quién te parecerás más, yo creo que tienes mi nariz, pero no sé probablemente la tuya sea más bonita, porque estoy segura de que serás una bebé hermosa y valiente.
Ya quiero hacer tantas cosas contigo, quiero leerte muchos cuentos y cantarte canciones, quiero que seamos amigas, no quiero fallarte ni lastimarte nunca pero también quiero prepararte para el mundo, sé que el que ama dirige y a la mejor en algunas ocasiones no entiendas si te regaño o te obligo hacer cosas que no quieras, te prometo que no serán caprichos, quiero ayudarte solamente a que seas feliz en el mundo y no quiero que pases por momentos tristes pero sé que son inevitables, al menos debes estar segura que no vas a estar sola nunca, creo que estos meses que hemos compartido el mismo cuerpo me han hecho a entender que tú tienes ya un pedazo muy grande de mi corazón que siempre estará contigo, tu mamá era una mujer vanidosa y miedosa que ha hecho un lado mucho de eso porque hay un objetivo más grande y más bonito y ese ha sido ser buen hogar para ti.
Lo último que te quiero decir es que debes tener paciencia, dale una oportunidad a este mundo que se ve muy malo. Yo sé que ahorita estas feliz en la alberca de mi panza, no tienes frio ni calor, comes a la hora que quieres, duermes y te levantas cuando se te pega la gana y apenas empiezas a enfrentar un poco de incomodidad por que el departamento es muy chiquito y tu cada vez eres más grandota y sé que al salir te espera un mundo lleno de inconvenientes que ya iras conociendo pero solo dale una oportunidad a las cosas, tras todo lo que a simple vista parece difícil o molesto hay mucha belleza y felicidad. Sé que tal vez ahora no me entiendas de que hablo tal vez con el tiempo vayas viendo a que me refiero y a la mejor hasta puedas cuestionar porque te trajimos a este mundo hostil y feo. La respuesta es que te trajimos con mucho amor y te amamos tanto, tanto, que fuimos egoístas y te queríamos tener para darte lo mejor que tenemos.
Hija, te deseo solo cosas buenas y ya te amo como tienes idea y aun no te conozco en persona, esperamos pronto verte y que no te asustes mucho al conocernos, veras, a lo mejor tu papá se va ver más presentable que yo, porque probablemente me encuentres despeinada, desmaquillada y un poco adolorida, pero me esmeraré para hacerte saber con mi voz que sigues estando cerca de tu alberquita y cerca de mi corazón a donde entraste desde me supe embarazada de ti y de donde no saldrás nunca.
Te ama, tu mami.

0 comentarios:
Publicar un comentario
Suscribirse a Enviar comentarios [Atom]
<< Inicio