Yo, la peor del mundo
Se dice que al estudiar una lección, cortaba un pedazo de su propio cabello si no la había aprendido correctamente, pues no le parecía bien “que la cabeza estuviese cubierta de hermosuras si carecía de ideas”.
Yo, pues, mi adorada Filis,
que tu deidad reverencio,
que tu desdén idolatro
y que tu rigor venero:
[…] Ser mujer, ni estar ausente,
no es de amarte impedimento;
pues sabes tú que las almas
distancia ignoran y sexo
que tu deidad reverencio,
que tu desdén idolatro
y que tu rigor venero:
[…] Ser mujer, ni estar ausente,
no es de amarte impedimento;
pues sabes tú que las almas
distancia ignoran y sexo
La principal aportación de Juana Inés es la amplia caracterización psicológica de los personajes femeninos. Desde una lectura feminista, uno de sus grandes temas resultó ser la mujer fuerte, muchas veces protagonista, siempre inteligente y finalmente capaz de conducir su destino, pese a las dificultades de su posición dentro de la estructura de la sociedad barroca, que castraba sus posibilidades en todas las direcciones. En este sentido, la contribución de Juana Inés de la Cruz, a una historia de la cultura femenina plasmada una vez más en la literatura, convierte sus obras en documentos de liberación femenina, en tanto que exige el derecho a la educación de la mujer en un tiempo en el que el saber y el conocimiento estaban limitados a los hombres. Así, Sor Juna se convierte en la pionera indiscutible del movimiento moderno de emancipación femenina.


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