martes, 29 de septiembre de 2015

Soy Ana

Creo que mi vida es una hermosa secuencia de puntos que ha formado líneas hermosas. Poniendo atención en el pasado puedo ver como siempre todo tiene sentido, ningún suceso ha sido aleatorio, sin razón, ninguna caída sin un aprendizaje, ninguna lagrima que no justifique muchas sonrisas, ninguna decisión dolorosa que ahora me hace estar en paz.
He llegado a ese momento hermoso de vivir con congruencia, con defectos, si un montón de ellos, con mucha conciencia de quien soy y de lo que quiero para mi vida, tome el volante por fin!! Y se a dónde voy y lo mejor es que no me importa llegar al destino solo quiero disfrutar del viaje, si hay días nublados, quiero sentir la lluvia en mi rostro, si hay noches tristes quiero pasarlas llorándolas en compañía de todo el amor que tengo para mí, soy mi mejor amiga la que mejor me conoce la que más quiere y la que más paciencia me tendrá.
No me siento sola, no tengo temor y me siento tan libre, como nunca creí sentirme... que si hay dolor, que si hay tropiezos, que si hay sorpresas, que si hay dichas les doy la bienvenida y todo lo que se tenga que ir, que se vaya, que ya no estorbe, por cada adiós sé que vienen más encuentros, más sorpresas y más amor.
Soy feliz hoy con lo que tengo, amando cada centímetro de mi misma, amando cada cualidad y cada defecto, soy feliz con mi vida tal cual como es y no cambiaría nada en ella, soy feliz porque soy Ana y que dicha poder decirlo!



Te deseo tiempo

No te deseo un regalo cualquiera,
te deseo aquello que la mayoría no tiene,
te deseo tiempo, para reír y divertirte,
si lo usas adecuadamente podrás obtener de el lo que quieras.

Te deseo tiempo para tu quehacer y tu pensar
no sólo para ti mismo sino también para dedicárselo a los demás.

Te deseo tiempo no para apurarte y andar con prisas
sino para que siempre estés content@.

Te deseo tiempo, no sólo para que transcurra,
sino para que te quede:

tiempo para asombrarte y tiempo para tener confianza
y no sólo para que lo veas en el reloj.

Te deseo tiempo para que toques las estrellas
y tiempo para crecer, para madurar. Para ser tu.

Te deseo tiempo, para tener esperanza otra vez y para amar,
no tiene sentido añorar.

Te deseo tiempo para que te encuentres contigo mism@,
para vivir cada día, cada hora, cada minuto como un regalo.

También te deseo tiempo para perdonar y aceptar.

Te deseo de corazón que tengas tiempo,
tiempo para la vida y para tu vida.

lunes, 14 de septiembre de 2015

Tu eres

Gracias por ser ese hombre imperfecto que eres, yo nunca busque la perfección que incomoda me sentiría a lado de alguien que nunca falla, que nunca llora, que nunca se enoja y muestra su frustración, que jamás pide una disculpa sincera, que nunca admite el querer ser mejor.
Me siento muy afortunada de tener a mi lado a un espíritu libre, que admite que tiene dudas, que tiene miedos, que siempre tiene la mente abierta para comenzar de nuevo, que ha aprendido a tener paciencia y a esperar, a confiar en el tiempo, a ver la vida con sus momentos buenos y malos con una mirada de esperanza.
Me siento feliz de poder compartir mi felicidad con alguien que es fuerte y a la vez no tiene miedo de mostrar sus debilidades, de poder compartir mi tiempo, mi espacio y quien soy yo con alguien honesto de buenos valores que prefiere quedarse con hambre para alimentar a alguien hambriento, que le gusta viajar con una mochila ligera y que está siempre dispuesto a emprender nuevas aventuras.
Y sobre todo me siento asombrada de conocer a alguien tan maravilloso como una sinfonía, los seres bellos son una composición compleja, con momentos de silencio, momentos alegres y partes tristes.
Me siento dichosa de tener la oportunidad en la vida de encontrarme con alguien como tú, tan adecuado a mí, tan tierno, sencillo, honesto y bello como eres.
Que la vida nos llene de aventuras y desafíos que nos hagan mejores. Que la vida te regale mucha fuerza, más de la que ya tienes para seguir creciendo y, que la vida me permita seguir asombrándome de la belleza de destino que me ha traído hasta ti.

jueves, 3 de septiembre de 2015

Las zanahorias, el huevo y los granos de café.

Una chica fue a visitar a su abuela y le habló de sus cosas: de cómo eran tan difíciles para ella, que su marido la había engañado y que estaba devastada. No sabía cómo iba a superarlo y quería darse por vencida. Estaba cansada de luchar y luchar en la vida. Parecía que tan pronto como un problema se resolvía, surgía uno nuevo.
Su abuela la llevó a la cocina. Llenó tres ollas con agua y las colocó sobre el fuego. Pronto, las tres ollas comenzaron a hervir. En una colocó un par de zanahorias; en otra colocó un huevo y en la última colocó granos de café. Los dejó estar el tiempo necesario, sin decir una palabra.
Unos minutos después la abuela apagó los quemadores. Sacó las zanahorias y las colocó en un plato. Luego sacó el huevo y lo colocó junto a las zanahorias. Finalmente, coló el café y lo puso en una humeante taza.
En seguida le pidió a su nieta: “Dime qué es lo que ves”. La chica respondió: “Zanahorias, huevos y café”.
Su abuela la hizo acercarse y le pidió que tocara las zanahorias. Ella lo hizo y notó que estaban blandas. La abuela le preguntó a la nieta que tomara el huevo y lo rompiera. Tras quitarle la cáscara, observó un huevo duro.
Por último, la abuela hizo que su nieta probara el café. La nieta sonrió mientras disfrutaba de su rico aroma, y le pregunto: “¿Qué quieres decir con todo esto abuela?”
Ella le explicó que cada uno de estos elementos habían enfrentado la misma adversidad: agua hirviendo. Pero cada uno había reaccionado de forma diferente. La zanahoria llegó al agua fuerte, dura y tenaz. Sin embargo, después de haber sido sometida al agua hirviendo, se suavizó y se debilitó. El huevo había sido frágil. Su fina cáscara protegía su líquido interior, pero después de entrar en el agua hirviendo, su interior se endureció. Los granos de café, sin embargo, eran únicos. Después de estar en agua hirviendo, habían cambiado al agua.
“¿Cuál de todos eres tú? –le preguntó a su nieta–. Cuando la adversidad llama a tu puerta, ¿cómo respondes? ¿Eres una zanahoria, un huevo o un grano de café?”
Piensa en esto: ¿Qué soy yo? ¿Soy una zanahoria que parece fuerte, pero con la adversidad me vuelvo débil y pierdo mi fortaleza?
¿Soy el huevo, que comienza con un corazón maleable, pero que con lo adverso cambia? ¿Quizá tenía un carácter alegre, pero después de pérdidas, dolor, dificultades financieras, me volví rígida? ¿Mi cáscara es la misma pero por dentro estoy amargada y áspera, con un espíritu y un corazón endurecido?
¿O soy como los granos de café; el café que cambia el agua herviente a pesar de ser el elemento que le causa dolor? Cuando el agua se calienta, libera la fragancia y el sabor. Si eres como el grano del café, cuando las cosas están en su peor momento, te vuelves mejor y cambias la situación que te rodea. Cuando las pruebas se vuelven más difíciles y son más grandes, ¿te elevas a ti misma a otro nivel?
¿Cómo manejas la adversidad? ¿Eres una zanahoria, un huevo o un grano de café?
Deseo que tengas suficiente felicidad para hacerte suave, suficientes pruebas para hacerte fuerte, suficiente dolor para que te esfuercen en mantener la esperanza y ser feliz.
La gente más feliz no necesariamente tiene lo mejor de todo: termina por sacar el máximo provecho de todo lo que viene en su camino. El futuro más brillante siempre se basa en un pasado olvidado; no se puede ir hacia adelante en la vida hasta que dejas ir tus fracasos y sinsabores pasados.
Cuando naciste, tú llorabas y todos a tu alrededor estaban sonriendo. Vive tu vida de manera que al final estés sonriendo, y todos a tu alrededor lloren por que perderán a alguien maravilloso como tú.

miércoles, 2 de septiembre de 2015

Agradecida

¿Que soy sino la suma de todos esos momentos? 
de todos esos recuerdos,
de todas esas sonrisas, 
esas conversaciones, 
esas memorias.
Pero también soy este mismo instante que se escapa, 
que me deja y no regresa jamás,
a veces siento al ver así atrás como se me ha ido la vida
y que bien se ha marchado.
¡Me ha dejado tanto!
Tantas cosas que no deseará volver a vivir,
no por que fueran malas,
sino todo lo contrario. 
A donde fuiste feliz no debes desear regresar jamás.
El pasado solo está en mis memorias que a veces regresan en forma de suspiros
no porque no ame mi presente,
mi presente es perfecto y lo tengo y respiro y lo disfruto al máximo.
Tengo este momento para mí y solo para mi
y sonrió como loca agradecida con Dios, con la vida, con el tiempo
con lo que se tenga que estar agradecida, porque es cierto
no hay mal que por bien no venga 
y en realidad la vida es tan simple.
Me gozo en el hoy, en el ahora 
y sonrió al mirar al pasado...
La vida, mi vida es perfecta
Y muy agradecida estoy...

The Five Skandhas

The Buddhist doctrine of egolessness seems to be a bit confusing to westerners. I think this is because there is some confusion as to what is meant by ego. Ego, in the Buddhist sense, is quite different from the Freudian ego. The Buddhist ego is a collection of mental events classified into five categories, called skandhas, loosely translated as bundles, or heaps.

If we were to borrow a western expression, we could say that "in the beginning" things were going along quite well. At some point, however, there was a loss of confidence in the way things were going. There was a kind of primordial panic which produced confusion about what was happening. Rather than acknowledging this loss of confidence, there was an identification with the panic and confusion. Ego began to form. This is known as the first skandha, the skandha of form.

After the identification with confusion, ego begins to explore how it feels about the formation of this experience. If we like the experience, we try to draw it in. If we dislike it, we try to push it away, or destroy it. If we feel neutral about it, we just ignore it. The way we feel about the experience is called the skandha of form; what we try to do about it is known as the skandha of impulse/perception.

The next stage is to try to identify, or label the experience. If we can put it into a category, we can manipulate it better. Then we would have a whole bag of tricks to use on it. This is the skandha of concept.

The final step in the birth of ego, is called the skandha of consciousness. Ego begins to churn thoughts and emotions around and around. This makes ego feel solid and real. The churning around and around is called samsara -- literally, to whirl about. The way ego feels about its situation (skandha of feeling) determines which of the six realms of existence it creates for itself.

martes, 1 de septiembre de 2015

The Four Noble Truths

The first sermon that the Buddha preached after his enlightenment was about the four noble truths. The first noble truth is that life is frustrating and painful. In fact, if we are honest with ourselves, there are times when it is downright miserable. Things may be fine with us, at the moment, but, if we look around, we see other people in the most appalling condition, children starving, terrorism, hatred, wars, intolerance, people being tortured and we get a sort of queasy feeling whenever we think about the world situation in even the most casual way. We, ourselves, will some day grow old, get sick and eventually die. No matter how we try to avoid it, some day we are going to die. Even though we try to avoid thinking about it, there are constant reminders that it is true.
The second noble truth is that suffering has a cause. We suffer because we are constantly struggling to survive. We are constantly trying to prove our existence. We may be extremely humble and self-deprecating, but even that is an attempt to define ourselves. We are defined by our humility. The harder we struggle to establish ourselves and our relationships, the more painful our experience becomes.
The third noble truth is that the cause of suffering can be ended. Our struggle to survive, our effort to prove ourselves and solidify our relationships is unnecessary. We, and the world, can get along quite comfortably without all our unnecessary posturing. We could just be a simple, direct and straight-forward person. We could form a simple relationship with our world, our coffee, spouse and friend. We do this by abandoning our expectations about how we think things should be.
This is the fourth noble truth: the way, or path to end the cause of suffering. The central theme of this way is meditation. Meditation, here, means the practice of mindfulness/awareness, shamata/vipashyana in Sanskrit. We practice being mindful of all the things that we use to torture ourselves with. We become mindful by abandoning our expectations about the way we think things should be and, out of our mindfulness, we begin to develop awareness about the way things really are. We begin to develop the insight that things are really quite simple, that we can handle ourselves, and our relationships, very well as soon as we stop being so manipulative and complex.


No te conformes con menos del amor que te mereces

El amor que te mereces es mucho más que un nuevo éxito de Hollywood, es mucho más que una canción famosa, es mucho más que una carta de amor llena de promesas.
Te mereces un hombre que esté dispuesto a solucionar toda diferencia y conflicto que encuentren en el camino. Alguien que quiera tomar tu mano y guiarte cuando no conozcas la ruta y alguien que también quiera seguirte. Alguien que apoye tus metas y tus ambiciones, alguien que crea que eres maravillosa sin importar como te veas.

El amor que te mereces es un amor que no sepa de condiciones, un amor que se niegue a decirte “te amaré sólo si…” o “te amaré más si haces esto o aquello”. Te mereces un un amor que crezca con el tiempo, un amor que cobije y que comprenda. 
Te mereces alguien que te adore, que conozca tus defectos y virtudes e incluso esos horribles malos hábitos que tienes o esas partes de ti que no te gustan tanto y que, sin embargo, te ame. 
No hablo de alguien que crea que eres perfecta porque la perfección no existe, me refiero a alguien que esté dispuesto a verte como el ser humano increíble que eres.

Te mereces alguien que te extrañe, alguien que aunque tiene su propia vida e intereses y que a veces necesitará llamarte a cualquier hora porque extraña el sonido de tu voz o tu risa.
Te mereces un amor que te de prioridad, alguien que esté dispuesto de vez en cuando a dejar de lado todos sus planes porque preferiría quedarse contigo y disfrutando de tu compañía. Te mereces a alguien que esté contigo cada vez que lo necesites, un amor tan honesto y puro que nunca tendrás que adivinar que es lo que realmente siente.
Te mereces ser tratada con amor, con cuidado, con respeto. Mereces alguien que quiera hacerte feliz y que quiera ser feliz contigo.

Te mereces esto y mucho, tanto más. Uno real, desinteresado y sincero. Ese tipo de amor que te despierta y te llena el alma. Ese que te hace soñar y que te inspira a ser una mejor persona cada día. El que se muestra tal como es. El que te permite vivir sin miedos ni fingiendo ser alguien que no eres. Todos nos merecemos ese amor sincero, increíble, real y verdadero.

Algunos piensan que el tipo de amor que tienen es el que merecen y lo aceptan tal cual es, incluso si este los hace infelices y les provoca daño. Incluso se obligan a sí mismos a adoptar ciertas actitudes y costumbres que simplemente no solían tener, solo para complacer a alguien más. Pero, lejos de satisfacerlos o estar contentos, esto les provoca angustia y cierto problema de identidad que no les permite disfrutar la vida como se debe.
Todos nos merecemos un amor verdadero.

Todos nos merecemos tener esa experiencia que nos haga sonreír y conectarnos con otro alma que nos comunique y nos entienda sin necesidad de hablar. Pues de eso se trata el amor verdadero. Cuando esa persona es la indicada no necesitas preguntarlo, simplemente lo sabes desde el primer momento que se miran. Puedes saber, desde una sola mirada, si quieres que el resto de tu vida lo pases junto a esa persona. Sientes en tu corazón y con tus sentidos que ese es tu amor verdadero. Y debes luchar por mantenerlo, porque te lo mereces.

Así que, la próxima vez que aceptes un amor que no te haga feliz no pienses que no mereces más que eso, pues la verdad, aunque no lo creas, siempre existirá un amor verdadero para cada uno de nosotros, pues lo merecemos. Depende de ti darte cuenta de cómo te hace sentir y de dejar de creer que no mereces lo suficiente.
Hay muchas cosas con las que nos podemos conformar en la vida. Sin embargo, la única cosa con la que nunca debemos conformarnos es el amor.

Hay muchas cosas que no sobresalen en la vida, pero el amor no debería ser una de ellas. A través de esa infinidad de cosas mediocres y comunes que experimentamos día a día, el amor ciertamente debe desafiarlas a todas.
Nunca deberíamos conformarnos con alguien que no reconoce lo que está sosteniendo al sujetar nuestras manos o alguien que no nos recuerde todos los días lo mucho que significamos para esa persona.

Lo que te mereces es a alguien que te extrañe apenas salgas por la puerta, incluso si sólo te vas por un momento.
Te mereces a alguien que no crea en cuentos de hadas, pero que sí te trate como una princesa, simplemente porque eso es lo que eres para él.

Te mereces a alguien que te desafíe en lugar de simplemente rendirse. Alguien que comparta sus pensamientos contigo de forma honesta, porque van a compartir sus vidas de forma honesta juntos. Además, alguien que sepa perdonar y ser feliz, en lugar de buscar tener siempre la razón.
Te mereces una pasión que despierte a tu ser interior y que entrelace sus corazones en uno solo.
Te mereces sentirte amada siempre, y nunca dudar ni por un momento de lo que siente él por ti.
Te mereces alguien que siempre elija el asiento de al lado y que nunca tenga que presumir de lo afortunado que es, porque todos pueden verlo claramente en su rostro cuando te mira.
Te mereces un amor verdadero y épico, que tenga todo lo anterior. Te mereces ser el sueño hecho realidad de alguien, y no la idea de último momento.
Sí, te lo mereces todo, pero esa persona que hay en el mundo lo merece también. Se merece la mujer junto a él para alcanzar todo lo que siempre quiso tener.
Tú misma debes justificar el amor que crees que te mereces. Así que conviértete en esa persona que merece el mundo, y el mundo te traerá ese amor.

Y si, también te mereces ser celebrada con ternura y te mereces ese beso estremecedor…