Vengo de una familia donde una dieta balenceada es un concepto desconocido. Mis dos padres eran maestros y comer práctico y un tanto chatarra era lo cómun, hacer ejercicio tampoco era importante ya que tenía asma y eso me impedia hacer deporte.
En secundaria nunca fuí de las gorditas del salon, pero tampoco fui delgada, era adolecente con un buen metabolismo y aunque se comía no muy balanceado en mi casa, tampoco eramos de caer en excesos.
Llego al bachiller con un peso relativamente normal y sigo subiendo de peso, sigo el mismo estilo de vida que en la secundaria pero supongo que las hormonas empiezan hacer lo suyo y pues gano unos cuantos kilos sin preocuparme tanto, pues no sabía que hacer para cambiar eso. Creo que en esos tiempos pensaba que las personas nacemos con un tipo de cuerpo y ya, las delgadas y buenonas de la escuela seguro tuvieron la suerte de nacer así y yo nací medio panzona, eso era todo.
Termino el bachiller y entro a la universidad y comienza a cambiar mi estilo de vida, ahora entiendo a que se debio la perdida de kilos, es más que nada que todos los días caminaba mucho, hacia la uni y hacia mi casa de regreso, no tomaba camion y pues las horas que permanecía en la escuela no comía casi nada por que no tenía dinero. Baje significativamente de peso fue lo más delgada que había estado hasta ese momento en mi vida.
Despues con el ritmo de escuela y más que nada el estres y la presion bajo aun más de peso, demaciado, recuerdo que en alguna ocación en una semana baje como 5 kilos, creo que casi no comía y pues llegué a estar super delgada lo cual me sorprendío muchisimo y me agrado bastante.

Pasa el tiempo y termino la uni y encuentro trabajo, otra vez cambia mi vida. Mi nuevo trabajo requiere que pase 8 horas sentada y luego clases de ingles de 3 horas. Mi vida cambia mucho y se resume a, levantarme a las 7am de la mañana salir a las 8am de mi casa, caminar como 2 minutos a la parada del camion, caminar otros 2 minutos a la oficina de donde me dejaba el camion para llegar a las 9 de la mañana, estar sentada 8 horas, comer muchos antojos, pasteles, papas, tortas, comidas que mi má me enviaba con mucho amor y con muchas calorias, tuppers enormes de papas fritas, de pasta y de carne casi siempre frita. Caminaba otro poco a las 7pm de la tarde del trabajo a mis clases de ingles y pasaba sentada otras 3 horas, llegaba a mi casa a las 11pm de la noche muerta y dormía para iniciar denuevo al otro día esta rutina.
Fines de semana ni se diga, cero actividad fisica mucho estar echada frente a la television descansando, obviamente y luego si salía es al cine y allí continuo comiendo muchisima comida chatarra.
La comida casi siempre es el premio al esfuerzo, o no?
Y pues si engordo! Y engordo bastante, no sé si no lo notaba pero tenía que comprar tallas más grandes mi ropa normal, la de antes o me apretaba mucho o deplano ya no me quedaba.
Aclaro, mi forma de engordar es chistosa, si me pongo cachetona, si los brazos se ponen anchos y si la panza crece y crece mucho! Llege a ser talla 11 cuando siempre fui talla 7 o 5, despues de esa engordadera lo unico que pasó fue que me mantuve gorda, ni pa' arriba ni pa' abajo por un par de años, tal vez si un poco pa' arriba pero lentamente.
Derepente llega un momento de mi vida, ese momento en el que te preguntas, por que en todas las fotos estoy saliendo tan gorda y la unica respuesta que encuentré es: "estoy gorda!", recuerdo que fue en el 2011 que toque fondo... Ya no me sentía bien y sabía que tenía que hacer algo al respecto, estas fueron las fotos que me abrieron los ojos, creo que por fin me vi con una mirada no critica pero si objetiva, estaba gorda y tenía que hacer algo al respecto.





Si claro, normalmente nadie te dice estas gorda, te dicen tienes un poco de pancita pero no es verdad yo tenía sobrepeso, tenía más de 10 kilos de sobrepeso, pero hasta que no te ven hecha una bola admiten que si deberías cuidar tu dieta. No es bueno tener una vida sedentaria como yo la tenía y malos habitos alimenticios, no es bueno para nadie tener sobrepeso moderado o mucho sobrepeso es un problema. Yo sentía que iba a morir gorda, triste y enojada en mi silla del escritorio y esta fue la ultima foto que quise tener así y sabía que tenía que cambiar algo en mi vida me sentía muy decepcionada de mi figura y mi poca disposición para hacer un cambio.
Qué es lo primero que me viene a la mente? Pues, voy a salir a correr! En la oficina tenía compañeros que comenzaban a correr maratones y pues pensé no quiero dejar de comer las cosas que me gustan pero creo que algo de ejercicio me puede ayudar hacer la diferencia.

Y si la hizo, comencé a correr en el año 2012 y corría diariamente aproximadamente media hora, incluso fines de semana! Al principio si fue difícil convencerme de que lo tenía que hacer y arrastrarme al parque, aun así llegaba del trabajo y lo primero que hacía es buscar mis tenis y salir a correr, trotar, caminar lo que fuera pero moverme, eso me ayudo muchisimo, no solo a sentir que hacia algo respecto a algo que me hacía sentir mal, sino que también despejaba mi mente y siempre al terminar de correr toda sudada me sentía feliz. Corrí aproximadamente 6 meses y bajé 5 kilos, eso me motivo y comencé hacer más ejercicio, compré mi bicicleta, aprendía a andar en ella y la ame, los fines de semana eran para salir a dar la vuelta en ella.

También me inscribí al gimnasio y todo comienza a tomar forma, decido como paso final ir a ver a un nutriologo, con el aprendí muchisimo de la comida y como funciona y como podía tener los resultados que quería poníendo atención a algo tan importante como aprender a comer bien. Me dí cuenta que el ejercicio y la dieta van de la mano y que eran la combinación que me llevarían a la meta que quería para mi, estar y sentirme bien.
Con solo 2 meses de dieta bajo los otros 5 kilos, eran los que me faltaban para estar en mi peso y el resultado fue que no me sentía tan bien como quería. Bajo mucha grasa y mucho musculo también, y pues el bajon fue tan rápido que a nadie le dio tiempo de acostumbrarse a mi nuevo aspecto, ni a mi ropa, ni a mi. Me doy cuenta de que no quiero hacer dieta sin ejercicio, no quiero estar muy delgada y sin curvas.
Allí es donde decido dejar la dieta y regresar al ejercicio, claro que cambiando lo que estaba haciendo mal, ya sabía cual era la clave comer para nutrir el cuerpo, osea, comer bien y hacer ejercicio para ganar musculo. Busqué otro nutriologo esté era fisicultorista, también me enviaba un entrenamiento de pesas para el gym. Ya había entendido como tener una figura con la que me iba a sentir comoda y feliz. Los resultados fueron buenos para mi bienestar fisico y mental.
Despues de mi cumpleaños 27 cuando era un cachete panzon llegó mi cumpleaños número 29 cuando me sentía fantastica. Tenía el peso ideal y el tono muscular que quería y la verdad en todas las fotos que me sacaban me gustaba y me encontraba muy bonita. Estaba en mi mejor momento y ahora que seguia?
Ni más ni menos que mantenerlo, eso sonaba fácil pero lo iba a lograr?
La verdad he tenído muchos altibajos, deje el gym y comencé hacer otro deporte que me gusta más, la escalada y también he tenído altibajos emocionales que me han hecho cambiar de figura. He continuado estos casi 3 años aveces delgada y aveces no tan delgada como quisiera pero me he mantenido bien, no he vuelto a subir como en el 2011 y no he dejado de hacer deporte.
Lo bueno de todo esto, es que encontre un peso donde me siento comoda donde me quiero estacionar y cuando siento que estoy subiendo sé que es lo que tengo que hacer (igual cuando he bajado de peso a uno donde me siento muy delgada), cambiar mi alimentación darle más al ejercicio.
Me amo y me cuido, sé que esté es el camino y ni modos tengo que mantenerme firme en él porque sé que vale la pena.
Recientemente en enero para ser exacta sentí que mi panza crecía y sé que así comienza la historia, entonces, qué hice? Le baje a las golosinas y busque a una nutriologa me aplique en la dieta y en el ejercicio y regresé al peso en el que me debo de mantener.
La verdad no es fácil y uno tiene que hacer sacrificios pero nada en esta vida es fácil y uno tiene que trabajar por lo que uno quiere tener.
Trato de recordarme cuando algo me esta costando trabajo ya sea en la vida o respecto a mi peso o alguna otra cosa, "siempre lo que cuesta, es lo que realmente vale la pena". Al final la cimas no se alcanzan solas.